No represento país, nación, lugar, etnia, color, género ni apellido, soy lo que soy sin etiquetas ni valores, sin nombre ni raza ni pueblo ni sangre ni ejército, soy simplemente hijo del Universo y padre de mi propio cuerpo-Universo, con forma y fondo, con esencia y presencia. Me siento unido a los demás por algo que anda y determina, que es tan común como la respiración y la conciencia, porque todos somos uno y al mismo tiempo esencia.
Algunas reflexiones que preceden a mi andar