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Mostrando las entradas etiquetadas como Esencia

Esencias

No represento país, nación, lugar, etnia, color, género ni apellido, soy lo que soy sin etiquetas ni valores, sin nombre ni raza ni pueblo ni sangre ni ejército, soy simplemente hijo del Universo y padre de mi propio cuerpo-Universo, con forma y fondo, con esencia y presencia. Me siento unido a los demás por algo que anda y determina, que es tan común como la respiración y la conciencia, porque todos somos uno y al mismo tiempo esencia.

El eterno deudor

“¿Cuánto es? ¿Cuánto te debo?” Son preguntas constantes. “Tu voluntad”, es una respuesta que para algunos resulta complicada, incómoda e incrédula, como estas que siempre uso: págame con lo que quieras, cuándo quieras, cuánto quieras y cuántas veces quieras. Pero ahora, en este momento en que sostengo solo con plegarias lo que soy y lo que está bajo mi responsabilidad, en este momento en que me siento colmado por la Voluntad Divina que es tu propia voluntad, en este momento en que las carencias no logran tentar mis principios ni mi dignidad, en este preciso momento, ahora mismo, abandono la postura del incansable cobrador para asumir la del eterno deudor. Estoy en deuda contigo –como con Él- y la única forma que tengo para pagarte es cumpliendo mi Propósito y compartiendo mi Esencia.

Pureza

"Todo cuanto hay es puro o sirve para purificar" Todo cuanto hay, por su naturaleza, es puro o sirve para purificar. Las cosas son tal cual en su forma primigenia, en su esencia; sin embargo, cuando el camino elegido se vuelve intransitable y pesa la conciencia, nuestra pureza pierde vitalidad y nos encogemos. Cuando nuestra luz desacelera al no llegar a los demás y se vuelve tenue al no inspirarlos, entonces es tiempo de recomponerse. Aunque a veces no lo percibamos, ese camino electo también presenta ofrendas luminarias que pueden restablecer la pureza desgastada. Si por un momento pensamos nuestros pasos y miramos alrededor como buscando algo que ya hemos visto, entonces presenciaremos con claridad aquellos dones de pureza intacta. Si nos detenemos a observarlos e imaginamos que ingresan a nuestro ser con la precisión del rompecabezas que siempre faltó, entonces habremos encontrado la sagrada ubicuidad y la magia de la sanación. Hay quienes, por su constancia y ac...