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Mostrando las entradas etiquetadas como Pobreza

Es pobre

El que pide y nunca da, es pobre. El que termina de crecer y empieza a engordar, es pobre. El que alza lo ajeno para sí mismo, es pobre. El que consume y no siembra, es pobre. El que está siempre apurado y ocupado, es pobre. El que no da la mano y esquiva la mirada, es pobre. El que recibe y nunca devuelve, es pobre. El que no teniendo nada envidia al que tiene, es pobre. El que teniendo lo suficiente ansía más, es pobre. El que hiere y mata por miedo, es pobre. El que mira al cielo solo para pedir, es pobre. El que tuerza el camino y no lo endereza, es pobre. El que toca el cuerpo ajeno sin consentimiento, es pobre. El que adula y exige ser adulado, es pobre. Por compasión, debemos hacer algo con la pobreza, debemos hacer algo por nosotros mismos.

Carencias Básicas Insatisfechas

¿De qué careces esposa mía? ¡Te pregunto de una vez por todas! ¿Acaso careces de lealtad? ¿Acaso careces de afecto? ¿Acaso careces de adulaciones? ¿Acaso mi palabra es irrespetuosa? ¿Acaso careces de una conversación romántica? ¿Acaso careces de un beso espontáneo? ¿Acaso careces de la cursi rosa roja después de la pelea? ¿Acaso careces de desatención? ¿Acaso careces de coqueteo y tocamientos indebidos? ¿Acaso no disfrutas del placer? ¿Acaso no suspiras de amor al día siguiente? ¿Acaso no valoras nuestra soledad? ¿Acaso mi amor no te vasta? ¿Acaso mi confianza en ti no es ciega? ¿Acaso no obedezco tu mirada? ¿Acaso careces de aire, de sol, de lluvia, de tierra? ¡¿Acaso, al final de cuentas, careces de Dios?!  Mujer, te acepto que no sea amigo de los detalles románticos, y que a veces no te ayude con las crespas, y que el mucho dinero no sea mi fuerte. Acepto que careces de eso. Pero también acepta que tienes mucho aunque lo haces parecer como nada. Acepta que no e...

Pobreza y reciprocidad

La pobreza material es una ilusión que nos hace creer que los desposeídos necesitan de los ricos para sobrevivir. Cuando esto pasa, nace el negocio del donante y del mendigo. El primero trata de lavar su conciencia mientras que el otro se convierte en un pedigüeño emprendedor. En este negocio la publicidad y el espectáculo no son ajenos. Como testigo, afirmo que enhorabuena descendieron a esta tierra las enseñanzas del cosmos superior. Allá no son los ricos que regalan a los pobres ni los pobres se arrodillan ante los ricos, sino que los dones se intercambian solo para que la energía siga fluyendo entre los seres vivos, y nada más. Allá, y como algunas veces he visto pasar acá, las cosas se dan sin esperar que regresen (caridad), sin fijarse en el aspecto del otro (irreflexivo), sin escoger lo que tenemos que dar (desprendimiento), sin cálculo de inversión (desinterés), sin decir luego que se ha dado (anonimato), y sin traducir la cantidad y la calidad de lo donado (sin eufemismos). ...